
San Facundo siempre ha sido mágico, pero ahora ya lo es de forma oficial.
Se abre una nueva etapa en la España anhelada, repleta de retos y oportunidades, y con el orgullo renovado de ser un ejemplo a seguir. Recibimos esta nueva distinción para el oasis del Bierzo como si se tratara de un sueño hecho realidad; un reconocimiento que, sin duda, respalda nuestros 33 años de dedicación y fe en un proyecto de turismo sostenible en un pequeño pueblo de apenas 18 habitantes.
A pesar de contar con recursos limitados, nuestra comunidad está impregnada de ilusión y cuenta con una hoja de ruta impecable, siempre avanzando en la misma dirección. A lo largo de esta larga travesía, hemos enfrentado innumerables desafíos y hemos tenido que restablecernos y reiniciarnos en múltiples ocasiones, superando las espinas que se han presentado en nuestro camino.
Sin embargo, hemos logrado construir infraestructuras únicas que muchas grandes poblaciones desearían poseer. Cuando se siente pasión por lo que se hace, se comprende que los límites son meramente mentales.



